2 de Noviembre
- S U S S E T H B E L L O S O
- 31 oct 2025
- 4 Min. de lectura

Tengo demasiado tiempo sin expresar lo que siento, siempre recurro al "Es que no se" o al "No es nada" esto se lo dedico a mis abuelos, pero principalmente a mi Abuela Alicia, a la cual hace mucho que no le escribo nada. Murió el 09/abril del 2023, justo en el cumpleaños de mi madre... Desde ese día yo no he podido escribir nada, siendo lo último que escribí completamente para ella..."...Cada día pienso en cuan curiosa es la vida, cuan efímera e injusta es, pienso ¿Cuánto sufrimiento debe pasar una persona para que llegue a tener paz internamente?¿Y Cuántos dolores tiene que soportar para que sea suficiente? Lo realmente complicado de la vida no son los problemas que en ella se presentan sino, las interminables preocupaciones que en ella gobiernan..."
No se como salieron palabras de la nada, pero si que estaba consiente que ella necesitaba descansar... "...Creí que ella sería eterna, pero al analizar y contemplar la vida, caí en cuenta que sería demasiado para ella, y que ella no merece pasar por tanto dolor, preocupaciones y sufrimientos que causamos los que ha ella rodean, ya sea con una enfermedad o con un problema que tengamos..."
No se como Susseth de 17 años, a sus 20 ya no logra sentir y decir los sentimientos como antes. Lo que si sigo consiente, principalmente desde ese día es que ella había culminado su proceso con nosotros "...Cargo con nosotros durante años. Fue una mujer luchadora que mantuvo en pie a sus hermanas y hermanos, a su familia, fue una segunda madre para muchos, apoyo hasta más no poder y aun estando enferma fue una fiel acompañante..."
Pero primordialmente descubrí lo que si quería ser en esta vida, y no significaba compararme a ella, o ser igual que ella, sino, tomar su ejemplo como base para superarme y estar ahí para las personas a las que yo les importaba y a las que a mi me importaban "...Un ejemplo de superación, de carácter, de amor y paciencia. Me siento honrada, por ser merecedora de una persona como ella en mi vida, por haber podido conversar frente a frente sobre su vida, por observar sus ojos iluminados al relatar cada una de las historietas, por mostrarme esa sonrisa que llevare guardada en mi memoria, por esa mirada sincera, ventana de su alma en donde al intentar ver mi reflejo en ellos, simplemente observaba ese amor incondicional que me demostró día a día. Buena madre, abuela, suegra, hermana, hija y amiga. Reflejo de amabilidad y solidaridad. Cómplice de travesuras, impulsadora de sueños. Creadora de metas. Inspiración de vida..."
Sin embargo, en ese momento de shock, no podía dejar de imaginar en como su ausencia influiría en mi "...En este momento, simplemente estoy pensando ¿Cómo serán los días sin ella? Se que la llevare en mi corazón siempre, pero no se cuanto tiempo me dure el recuerdo de su voz y su risa..." y si, así fue, ya no recuerdo su voz y me cuesta imaginar su rostro "...Siempre que la miraba, contemplaba cada rasgo en su rostro, los años ya pesaban, pero aún así ante mis ojos no dejaba de ser la mujer más hermosa que mis ojos habían podido ver. Amaba aquella forma tan sincera de sonreír. Se que en este momento me ha de estar viendo..." en la lejanía se que ella me sigue cuidando, y sigue siendo mi ejemplo de sonrisa que deseo ver cada día en las personas que amo.
Durante escribía, no se me pudieron escapar las veces que nos dijo que no alcanzaría a acompañarnos en eventos y culminaciones de procesos "...Durante años le pidió a Dios que le permitiera ver que nos graduáramos de kínder, aunque ella decía que Dios no se lo iba a permitir, cuando los cuatros nos graduamos, nos decía “bueno ya los vi graduarse” y Dios le dio más años de vida, nos graduamos de noveno, Gaby, Katy y yo, nos graduamos de bachillerato, Gaby, Katering y yo, mientras que el más pequeño Josué, está cursando noveno, no lo vera graduarse en persona, pero si se que a todos nosotros nos acompañara, a la familia, nos vera triunfar, y se sentirá orgullosa de todo lo que hemos logrado.
Éramos sus princesas y el príncipe. No había nada que fuera más importante para ella, como lo es Dios, sus hijos, sus nietos, y su nuera..." y si, lastimosamente no logro vernos terminar nuestras carreras universitarias, no logro ver cumplidas sus oraciones, pero desde aquí yo le digo, que si fue resuelto todo.

Los últimos días con ella fueron duros, y para mi fueron llenos de nostalgia acumulada de años, solo quería regresar a cuando vivíamos todos juntos, cuando apenas éramos unos bebes "...La última vez que observé sus ojos, no vi mi reflejo, sino el pasar de los años. Me encontraba agachada observando desde abajo su rostro, y desde esa altura pude recordar, por un breve instante, aquellos años en donde la única tarea que teníamos era quitarle las canas. Esas canas que como se lo dije a ella, parecía que de plata se tratase..."
Y bien dicen que cuando una persona esta apunto de marcharse, se siente; las energías cambian, todo cambia y tu corazón, ese deja de ser el mismo para siempre "...Me pude despedir de ella, la vi luego de la operación. Y aun recuerdo su voz en ese momento diciéndome a mi y a mi hermana “Dios las bendiga hijas, cuídense” mientras por su rostro pasaba un algodón húmedo. Salió de la operación, soporto ese tramo y Dios le permitió observar por última vez nuestros rostros, para que se llevara con ella un recuerdo que durará hasta que nos volvamos a encontrar..."

Lo más difícil de ese día no fue verla partir, porque yo sabía que, aunque me hiciera falta, estaría tranquila; lo que si fue difícil fue ver destrozados a sus hijos mi padre y mi tía, pero primordialmente a mi padre, un señor frío (con una muralla para sus sentimientos) desmoronándose porque su madre que a la vez fue su padre, lo ha dejado solo, como un niño abandonado, en eso se convirtió mi padre ese día, y eso me rompió a mi, aquella que había prometido no llorar y ser fuerte, se quebró también.

Este 2 de noviembre es su tercer año, y como hace 938 días la sigo amando...

Susseth Belloso



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